Jamón curado cortado en lonchas finas, elaborado con cerdos ibéricos negros, criados en libertad en el campo y alimentados con bellotas y otros recursos naturales.
Salado, graso, se deshace en la boca… Estas son solo algunas formas de describir el jamón ibérico. Pero no se puede entender de verdad hasta que no se ha probado.
Datos básicos sobre el jamón ibérico
- Definición: El jamón ibérico es una tapa española que consiste en finas lonchas de jamón ibérico, normalmente cortadas a mano de la pata entera, que se sirve a temperatura ambiente y destaca por sus sabores intensos y con notas de frutos secos.
- Dónde lo probamos: lo probamos en varias ciudades de España, pero el mejor lo comimos en el Restaurante La Cepa, en Donostia / San Sebastián.
- Contexto: una de las tapas más populares entre los españoles
- Se sirve: a temperatura ambiente
- Textura: delicada
- Sabor: intenso, sabroso, con notas de frutos secos
- Tipos:
- En función del grado de pureza de la raza porcina, puede haber jamón 100 % ibérico, 75 % ibérico o 50 % ibérico.
- Dependiendo de la alimentación de los cerdos, puede haber
- Jamón ibérico de bellota (alimentado con bellotas, de máxima calidad). Dado que la producción de bellotas es limitada, se destina casi exclusivamente a cerdos de raza ibérica pura.
- Jamón ibérico de cebo de campo (criado en libertad y alimentado con cereales),
- Jamón ibérico de cebo (alimentado en granja, normalmente con un 50 % de raza ibérica).
- Resumen en una línea: El jamón ibérico es la tapa de embutido más famosa de España, ideal para los amantes de cualquier producto curado de cerdo. Pídelo si te gustan los sabores salados, intensos y con notas de frutos secos.
Por qué merece la pena pedirlo
¡Porque está riquísimo! Pero no te fíes solo de lo que te decimos nosotros; por eso les encanta a los españoles y por eso se ha hecho tan popular en todo el mundo.
Y porque combina de maravilla con otras tapas como el pan con tomate, la tortilla de patatas o la tabla de quesos.
Sabor y textura
Leer sobre él y ver vídeos te puede servir hasta cierto punto, pero al final son tus papilas gustativas las que tienen que decirte si te gusta el jamón ibérico. Podemos decirte que no tiene nada que envidiar al prosciutto italiano; tiene un sabor y una textura propios.
Su sabor salado se nota enseguida. Al comerlo, se deshace en la boca porque es muy fino. Después te queda ese regusto ligeramente graso, a frutos secos y casi dulce. A veces se percibe un ligero toque a parmesano o a setas. Te apetecerá otro trozo para apreciarlo mejor. Y, antes de que te des cuenta, el plato que estás compartiendo con amigos y familiares estará vacío.
En cuanto a la textura, el jamón ibérico tiene cuerpo, a la vez que es suave y delicado.
Cuándo y cómo comer jamón ibérico
Puedes pedirlo solo como aperitivo, acompañado de palitos de pan. O como tapa, junto con otros platos pequeños: combínalos a tu gusto. El jamón ibérico es ideal para el desayuno o la merienda, con pan con tomate o en una tostada con aceite de oliva. Incluso puedes tomarlo para comer, combinado con huevos y patatas fritas, en los «huevos rotos con jamón ibérico».
Cómo pedirlo
En las cartas suele aparecer el jamón ibérico en tres tamaños: ración, media ración y tapa. Dependiendo del número de comensales, podrás elegir la cantidad de jamón que quieras pedir:
- Si lo acompañas con otras tapas: «Una tapa de jamón, por favor»
- Para dos personas, como entrante: «Media ración de jamón»
- Para cuatro o más personas, con otros entrantes: «Una ración de jamón»
Mira el vídeo
Guía rápida para decidir
Te gustará si: te gusta el prosciutto y otros embutidos.
Si buscas algo parecido: lomo ibérico, cecina, salchichón ibérico.
Preguntas frecuentes
El jamón ibérico es un jamón curado cortado a mano en lonchas finas. Se elabora a partir de cerdos ibéricos negros, criados en libertad en el campo y alimentados con bellotas y otros recursos naturales.
No, hay muchas diferencias entre ambos. El jamón serrano se elabora con cerdos blancos, su curación dura menos tiempo y, a diferencia del jamón ibérico, no presenta infiltraciones de grasa en la carne.
No, depende de la pureza de la raza de los cerdos, de su alimentación y de las condiciones de cría de los productores.