Pan rallado crujiente por fuera, bechamel cremosa por dentro, sabrosos trocitos de jamón: así son las croquetas de jamón. Pequeñas, grandes, ovaladas, alargadas, redondas… Sea cual sea su forma, esta tapa no falta en ninguna carta de los restaurantes españoles.
Datos básicos sobre las Croquetas de jamón
- Definición: Las croquetas de jamón son una tapa española elaborada con bechamel, jamón picado y pan rallado; suelen freírse, se sirven calientes y destacan por el contraste de texturas entre su cremoso interior y su exterior crujiente.
- Contexto: Las croquetas, inventadas originalmente en Francia durante el reinado de Luis XIV y popularizadas en 1817 por Antonin Carême, llegaron más tarde a España y enseguida se hicieron muy populares.
- Se sirve: calientes
- Textura: crujiente, cremoso, sedoso
- Sabor: salado
- Resumen en una línea: Las croquetas de jamón son ideales para cualquiera que quiera un bocado pequeño, caliente y satisfactorio: pídelas si te encanta el contraste entre una capa exterior crujiente y un relleno de bechamel sedoso con jamón.
Por qué merece la pena pedirlas
Además de estar deliciosas, las croquetas de jamón son divertidas de comer: son unos bocaditos calientes que puedes compartir con los amigos mientras charláis y os lo pasáis bien. Se comen con las manos; es algo informal, y suelen acabarse enseguida.
Acompáñalas con patatas bravas y tendrás una combinación ganadora que puedes encontrar en cualquier restaurante español.
Sabor y textura
Lo que hace que una croqueta de jamón sea excelente es el contraste de texturas entre lo cremosa que es por dentro y lo crujiente que es por fuera. Además, está el equilibrio de sabores.
Al coger la croqueta con la mano, los dedos notan el crujido del pan rallado que la recubre. Se nota que está caliente y es delicada; si se aprieta demasiado, se rompe. Al darle un mordisco, se nota el crujido. Sigue comiéndola y la bechamel caliente se derrite en la boca con sus sabores salados. Entonces notas el jamón picado y todo se fusiona a la perfección.
Das un sorbo a tu bebida y enseguida te apetece probar otra.
Cómo pedirlas
Las croquetas se ofrecen en diferentes tamaños y raciones. Algunos restaurantes las venden por unidades, otros por pares y la mayoría ofrece tres tamaños de ración: ración, media ración y tapa. Dependiendo del número de comensales, podrás elegir cuántas croquetas de jamón quieres pedir:
- Si las combinas con otras tapas: «Una tapa de croquetas de jamón, por favor»
- Para 2-3 personas, como entrante: «Media ración de croquetas de jamón»
- Para más de 4 personas, con otros entrantes: «Una ración de croquetas de jamón»
Si no hay otros tipos de croquetas en la carta, no hace falta especificar «de jamón» y basta con pedir «croquetas».
Además, si no tienes mucho apetito, puedes preguntarle al camarero qué tamaño tienen las croquetas y ajustar tu pedido.
Guía rápida para decidir
Te gustará si: te gusta el contraste de texturas.
Preguntas frecuentes
El relleno de las croquetas de jamón está compuesto por bechamel (mantequilla, harina y leche), con nuez moscada y jamón picado.
Cuanto más sedosa sea la crema, mejor. Las buenas croquetas no llevan crema espesa. La capa exterior tampoco queda empapada. La clave está en el contraste de texturas: hay que conseguir que el exterior quede muy crujiente sin cocinar demasiado la crema.